Tomo

Cada persona, un tomo.

Las vacaciones, las licencias y el legajo de tu gente, calculados como dice la ley y sin planillas.

Cada persona, un tomo.

Por qué Tomo

En griego, tómos es un corte: la porción de una obra grande que se puede tener en la mano. Una empresa es una obra larga, escrita por mucha gente durante muchos años.

Tomo guarda la parte de cada uno (su antigüedad, sus vacaciones, sus licencias) ordenada, al día y sin perder nada. Para que cuando alguien diga “me tomo unos días”, nadie tenga que buscar en una carpeta.

Una puerta para cada uno

La empresa

Carga vacaciones y licencias, ve los saldos de todos, aprueba pedidos, publica avisos e imprime las notas para firmar.

El empleado

Desde el celular ve cuántos días tiene, pide vacaciones o una licencia, sube el certificado y lee los avisos.

Próximamente

El estudio contable

Las novedades del mes de cada cliente, listas para liquidar, sin tener que pedirlas.

Lo que resuelve

Como dice la ley

Días por antigüedad, primer año proporcional, períodos y vencimientos según la Ley de Contrato de Trabajo y la reforma de 2026.

Con el calendario de cada uno

Feriados, días propios de la empresa y los días que trabaja cada persona. De ahí sale la fecha de reintegro.

Licencias con certificado

Las de la ley ya cargadas y las del convenio. El certificado se sube desde el celular y se guarda en privado.

Avisos con constancia

Un comunicado llega a todos, a un sector o a una persona, y queda quién lo leyó y cuándo.

Nada se pierde

Cada cambio queda con quién lo hizo y cuándo. Lo eliminado se puede restaurar.

Datos cuidados

Cada empresa ve solo lo suyo. Copia de seguridad diaria, cifrada, y claves protegidas.

Me tomo unos días. Lo pido en Tomo.

Si tu empresa ya usa Tomo, entrá con tu DNI. La primera vez, con el código que te dieron.